Área de Neurorrehabilitación Logopédica
Te ayudamos a recuperar o mantener tu comunicación y tu capacidad para tragar, después de un ictus u otra enfermedad neurológica.
Valoramos las necesidades de cada persona y orientamos la intervención a recuperar, mantener o compensar las funciones afectadas, favoreciendo su autonomía y participación en la vida cotidiana. Intervenimos en personas con daño cerebral adquirido, ictus, traumatismos craneoencefálicos, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, ELA, demencias y otras enfermedades neurológicas.
Partimos del diagnóstico y de la información médica disponible y realizamos una valoración logopédica de las funciones afectadas, a partir de la cual establecemos objetivos individualizados para recuperar, mantener o compensar capacidades. Según las necesidades de cada persona, combinamos estimulación del lenguaje, reeducación motora del habla y la voz, entrenamiento cognitivo aplicado a la comunicación, intervención en deglución, estrategias funcionales para la vida diaria y orientación a familiares y cuidadores. Revisamos periódicamente la evolución y nos coordinamos con los profesionales sanitarios implicados; cuando la valoración clínica de la deglución no resulta suficiente, recomendamos una exploración médica o instrumental especializada.
Qué tratamos
Preguntas frecuentes
¿Es necesario disponer de un diagnóstico médico?
La lesión o enfermedad neurológica debe haber sido valorada por los profesionales médicos correspondientes. A partir de esa información realizamos la evaluación logopédica y definimos las necesidades de intervención.
¿Cuándo puede comenzar la rehabilitación después de un ictus o daño cerebral?
Puede iniciarse cuando la situación clínica lo permita. La intervención se adapta al estado de la persona, al tiempo transcurrido y a las funciones afectadas.
¿Puede ayudar la logopedia cuando la enfermedad es progresiva?
Sí. En las enfermedades neurodegenerativas trabajamos para mantener las capacidades durante el mayor tiempo posible, adaptar las actividades y facilitar la comunicación y la deglución en cada etapa.
¿Qué señales pueden indicar una dificultad para tragar?
La tos o los atragantamientos al comer, la voz húmeda después de beber, las comidas muy prolongadas, la pérdida de peso o las infecciones respiratorias repetidas requieren valoración profesional. Ante estas señales es importante consultar con el equipo sanitario.