Trastornos del aprendizaje: señales de alarma por edades
El trastorno de aprendizaje es un término que engloba dificultades en el aprendizaje de habilidades académicas —sobre todo lectura, cálculo y expresión escrita— que interfieren de forma significativa en el rendimiento escolar. No están causados por un retraso mental, un problema sensorial o un trastorno emocional grave: el origen está en cómo el niño o la niña procesa determinada información, en un área muy concreta.
Se estima que entre el 5 y el 10% de los niños y niñas en edad escolar los presentan (entre uno y tres alumnos por aula), y son más frecuentes en niños que en niñas. El 80% de quienes tienen un trastorno de aprendizaje presentan dificultades específicamente en la lectura.
H2: Señales de alarma por etapa educativa
H3: Educación infantil (0-6 años)
Suele ser en esta etapa cuando empiezan a oírse frases como «es un poco lento» o «se despista mucho». Presta atención a: dificultad para entender órdenes o preguntas sencillas, desarrollo lento del lenguaje, torpeza en la motricidad (correr, saltar, abrocharse botones), problemas para memorizar rutinas o secuencias, dificultad con conceptos básicos (tamaño, forma, color), alta distraibilidad, o rabietas y cambios de humor frecuentes.
H3: Educación primaria (6-12 años)
Dificultad para relacionar sonido y letra, errores frecuentes al leer, confusión con los signos matemáticos o al alinear cifras en una operación, dificultad para copiar de la pizarra, problemas para concentrarse o terminar un trabajo a tiempo, y dificultad para entender gestos o situaciones sociales.
H3: Educación secundaria (12-18 años)
Evitación de la lectura o la escritura, comprensión lectora pobre, dificultad para aprender idiomas extranjeros, dificultad con conceptos matemáticos abstractos, problemas de organización, trabajo lento en clase y en exámenes, y dificultad para aceptar críticas o negociar.
H2: Clasificación
Siguiendo el DSM-IV, los trastornos del aprendizaje se clasifican en trastorno de la lectura (dislexia), trastorno del cálculo (discalculia) y trastorno de la expresión escrita (disgrafía), además de un trastorno del aprendizaje no especificado para los casos que no encajan en las categorías anteriores.
H2: Tratamiento
La identificación temprana y un tratamiento continuado son la clave para que el niño o la niña supere esta barrera y mantenga una vida académica y emocional normal. La evolución depende de la severidad del trastorno, la edad a la que se diagnostica, el tipo de tratamiento y el apoyo familiar y escolar: con la ayuda adecuada, los niños con trastornos del aprendizaje pueden tener éxito en la escuela y en la vida.
Si detectas alguna de estas señales en tu hijo o hija, en Centro Averroes contamos con un equipo especializado en neuropsicología y desarrollo infantil en Montilla para hacer una evaluación completa.
Mª Concepción Torres Gutiérrez, Psicóloga Colegiada nº AN-07028.
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